sombras rio de la pila

ciento noventa y uno

Solo queremos la noche

Sin dejar rastro como La Orden de Toledo. Reflejando siluetas y cenando caracoles los movimentistas de la ciudad bailan con las sombras.

No esperan de la noche nada más allá que vivirla como venga. Calle arriba o abajo. En las puertas de los bares cerrados, en la barra del Rvbicón, en los parques luminosos, en las cuestas o en los paseos junto al mar.

No buscan la eternidad de las gestas, ni dejar memoria de su noches, aspiran a estar vivos. A ser buscándose fuera. Ser riendo fuerte frente a una flor. Agotar cigarrillos en la espera de la luna.  Qué importancia que el lugar se llame Toledo o tenga mar si ese fuego también quema su sangre.

No conocían su existencia pero sin saberlo fueron su mejor homenaje.

somos.

[imagen martateikea]

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