ciento noventa

Encontré nueva york cuando no buscaba

Lejos de la 5 Av. Lejos de los luminosos. La ciudad fuera de brodway y los levis baratos. La ciudad al margen de los flashes al toro dorado.
La encontré lejos de su estatua. Muy lejos o no tanto.

En las corbatas que transitan de la oficina al carrito y del carrito a la oficina. En los turcos, los indios, los latinos que facilitan su vida. En los jardineros, las profesoras, los cajeros.

En sus calles vacías o repletas. En los obreros que descansan a las 12 y levantan rascacielos, en los negros que vigilan los apartamentos de los blancos, en las graduaciones de la elite universitaria, en los centros cívicos donde viejas negras menean sus caderas. En las mujeres que cuidan de los hijos de otras, en las otras que se apresuran por avenidas vistiendo falda tubo y chaqueta.

La encontré en sus plazas y paseos donde el mundo, a veces, para brevemente, se alimenta como puede en ese instante y de nuevo avanza.
En los museos y los supermercados. En su cafe aguado, en la sección de ensaladas. En sus parques, en sus tiendas, en las librerías y en sus bares.

La encontré, fuera del mapa, donde manhattan no es manhattan y se conjugan otras lenguas. A la salida del colegio, a la hora del almuerzo, en un templo budista, una pintada en la pared e incluso en el tipico starbucks. En sus barrios bajos en sus torres altas. En el calor que te ahoga en el frío que te rasga.

Está ahi, en el humo de las cloacas y en el hombre que mata ratas. En los libros viejos, en el ajedrez del parque, en el jazz que embarga.

En el borde de sus ríos, en las terrazas, escaleras y por supuesto sus depósitos de agua. Está en sus flores, en sus plazas. En sus pájaros naranjas.

 

Lo que esperaba de nueva york era nada. Nunca fue mi destino soñado, ni siquiera ocupo un top 5 de destinos si es que alguna vez hubiese tenido similar listado.

Nueva york era para mi ese lugar donde la gente anda deseosa de viajar y hacer compras, ese lugar de luminosos y check list que ir completando en los viajes de tu vida.

Era.

Prejuzgue.

Me equivoque.

Me enamore; Sin necesidad de libros ni películas. Me enamore perdida entre sus calles. Una y cien veces al día me enamore.

Nueva York es energía. Energia pura. Es vibrante, independiente, solitario y a la vez amable, enriquecedor, inquieto.

Nueva york son contrastes, es música, es cultura, es arte.

Nueva york sabe

a todas partes.

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